Sarai Robles Vitas / Escritora y bertsolari

Sarai Robles

"Es muy bonito ver cómo cambia cada bertsolari según la situación”

Sarai Robles (Barañain, 1996) es bertsolari, escritora y lleva el podcast ‘Beratzen’ en Euskalerria Irratia. Estudió Derecho, un máster de abogacía y trabajó en la administración. En el último año ha trabajado en Taupa Euskaltzaleen Mugimendua y recientemente ha ganado el tercer premio del XXXV Certamen Literario en euskera para Autoría Novel con su obra ‘Ariane’. Empezó en el bertsolarismo con 8 años y este 2026 participará por primera vez en el Campeonato de Euskal Herria.

Ze Berri?- ¿Cómo has acabado en el mundo del bertsolarismo?
Sarai Robles.- Empecé con 8 años en la escuela. El bertsolarismo era el único espacio en el que podía vivir en euskera, y creo que muchas personas nos hemos metido en los bertsos o en otros espacios euskaldunes, no porque seamos “bertsozale”, sino porque somos “euskaltzale”, y después llega la afición. Ahora es donde pongo más tiempo y energías. Me gusta sobre todo la gente, en este mundo hay personas muy interesantes que de otro modo no habría conocido, y se me hace muy raro pensar que, de no haberme metido en los bertsos, no habría conocido a muchas de mis amistades más cercanas. Compartimos un montón de ideas y puntos de vista, siempre me aportan algo nuevo. Con Saioa Alkaiza ensayamos todas las semanas, y para mí es un espacio de tranquilidad, como una meditación. Aunque encima del escenario siempre hay un punto de tensión; cada vez salgo con más seguridad, pero en los campeonatos me cuesta tener peso sobre el escenario. Todavía no he conseguido esa sensación de tener los pies bien afianzados en el suelo.

Z.B.- Bertsos, radio y literatura, ¿qué relación tienen?
S.R.- Independiente del todo no hay nada. Lo que leo o escribo me ayuda a buscar rimas para bertsos, crear personajes o enriquecerlos; los bertsos y ponerme delante de mucha gente me dan muchas tablas para hablar en la radio. Todo está relacionado. Es verdad que, como los bertsos son algo del momento, es una situación muy extrema y lo vivo con otro nerviosismo que no siento en la radio o escribiendo. En la radio mi preocupación principal es cuidar a las personas invitadas, y eso tampoco pasa en las otras disciplinas. Y la escritura es mucho más solitaria, el proceso es de una misma y se puede vivir con más dudas, porque tienes tiempo para pensarlo. En los bertsos tenemos un pequeño escudo: lo hemos tenido que crear en 20 segundos y, si no es perfecto, nos flagelamos, pero también tenemos esa disculpa. En las otras disciplinas ese juicio hacia mí misma es más duro.

Z.B.- ¿Es diferente participar en un campeonato o cantar en una plaza?
S.R.- Es muy diferente. En los campeonatos el número de bertsos está muy limitado y nos imponemos la responsabilidad de no desperdiciar ni uno: no meter puntos innecesarios, evitar bertsos que no digan nada… En otras sesiones nos damos más permiso de echar algunos bertsos malos para llegar a un buen lugar, hay más margen para jugar. El formato de los ejercicios, los temas, son muy diferentes, porque las sesiones de plaza son mucho más informales y el ambiente también; en los campeonatos hay mucha presión. Es muy bonito ver cómo cambia cada bertsolari según la situación, y a veces los campeonatos son injustos con algunos; puede ser muy duro jugárselo todo en un solo día, y luego los ves en una plaza y son increíbles.
Damos mucho valor a los campeonatos, pero también debemos poner en valor lo demás.

Z.B.- ¿Cómo surgió el podcast?
S.R.- El año pasado hice colaboraciones en la radio y me ofrecieron llevarlos al formato podcast, dándome total libertad para hacer lo que quería. Mi objetivo era hacer algo sobre la cultura en euskera en el sentido más amplio, con dos personas invitadas en cada sesión para generar conversaciones y debates. Al terminar, lanzo un anzuelo al público -un libro, una película, un documental…- que te deje con ganas de hacer algo nuevo. La primera sesión se publicó en noviembre de 2025. De momento estoy muy contenta, me gusta mucho la radio y, aunque en los primeros capítulos estaba nerviosa y me costaba gestionar los tiempos, cada vez estoy más cómoda y me parece una actividad muy divertida.

EUSKARAZ ARITZEKO ESPAZIOAK BERRESKURATUZ.

Txikia nintzenean, bertso ateraldiak euskaraz bizitzeko aukera bakarra ziren, egun oso bat euskara hutsean pasatzeko momentu bakarra. Gaur egun, eguneko ehuneko oso handi bat euskaraz egiten dut, nire ingurua geroz eta euskaldunagoa da. Presentzia handia du, idatzi dudan guztia euskaraz izan da, irratian ez nuen zalantzarik hizkuntza aukeratzerakoan eta bertsoa euskaratik bizi dut. Orain euskarak erabateko tokia du nire bizitzan. Jendaurrean askoz errazagoa egiten zait euskaraz aritzea gehiago landu dudalako, askoz naturalagoa ateratzen zait. Batez ere hautu bat da, nahiko gaztetan hartutakoa. Etxean gurasoak ez ziren euskaldunak, baina bai oso euskaltzaleak, eta sentimendu hori txikitatik pasa didate. Behin nire ahizpa helduagoa niregana etorri zen eta esan zidan: “hemendik aurrera, gu biok euskaraz”. Txip aldaketa bat eragin zidaten”.