Vuelve Iruñaldia para modernizar el imaginario sobre la cultura en euskera

De la mano del festival Loraldia, la segunda edición de Iruñaldia traerá del 9 al 15 de noviembre a Pamplona un programa lleno de creación contemporánea, propuestas novedosas y multidisciplinares, opciones para todo tipo de públicos y, sobre todo, un acercamiento al euskera y a su cultura. El festival busca asentarse en la programación cultural de la ciudad y mostrar el alto valor y nivel de la cultura vasca a través de 11 propuestas y 9 espacios diferentes.
A día de hoy, todavía es común que al hablar de cultura vasca nos vengan a la cabeza la trikitixa, los bertsos, las tradicionales danzas vascas o los elementos más estrechamente relacionados con el folklore. Se trata de la base y la personalidad sobre la que se construye la cultura euskaldún, pero en la actualidad existen mil propuestas que se alejan de lo tradicional y buscan nuevos caminos para acercar la cultura vasca a la gente: propuestas novedosas, de calidad, que aportan nuevas formas de alto nivel profesional y forman un imaginario nuevo. Con esa misión nació Iruñaldia, un festival que llenará los rincones de la ciudad de actividades culturales de todo tipo, para mostrar al público que es posible disfrutar de la cultura en euskera incluso sin conocer el idioma. Danza, música, teatro, circo, gastronomía, literatura, audiovisuales, performance y experiencias digitales que buscan dejar a un lado la imagen clásica del folklore vasco e introducir en el imaginario colectivo una nueva idea: los nuevos formatos, lenguajes y propuestas que aporta la cultura euskaldún.
Olaia Inziarte, Mursego, Joseba Irazoki, Uxue Rey, Eduardo Valencia, Zirkozaurre, Josu Goikoetxea, Led Silhouette, Iñaki Salvador, Oreka Tx, Libe Garcia de Cortazar, Intza Alkain, Itziar Garaluce, Edurne Azkarate, Markos Goikolea, Ugaitz Alegria, Getari Etxegarai, La Mapatxa teatro taldea, Aukeran Dantza Konpainia, Edu Muruamendiaraz y Piszifaktoria ideien laborategia eta Fikzio fabrika serán quienes protagonicen este evento.
Once propuestas, nueve espacios, mucha ilusión y la participación de un puñado de asociaciones y entidades de Pamplona son los ingredientes de esta segunda edición que llega del 9 al 15 de noviembre para consolidarse, asentarse y convertirse en un elemento fijo y destacado de la agenda cultural de Pamplona. Iruñaldia llega como un viaje, una aventura hacia la definición de su esencia.
Ya lo hicieron el año pasado en su primera edición y ahora vuelven con la misión principal de Loraldia, el festival cultural bilbaíno que lleva 12 años en marcha: darle un lugar apropiado a la cultura vasca creada en euskera, profesionalizar el sector y acercar al público actividades diversas para fomentar un imaginario nuevo. Tras años de impulsar Loraldia con éxito, se vio que este formato podía funcionar bien en otros lugares; ahora, los organizadores de Loraldia se han volcado para incluir Pamplona en ese objetivo conjunto.
Loraldia está formado por cuatro miembros: Amaia Ocerin, encargada de la comunicación; Imanol Agirre en la programación artística; Aitor Narbaiza en la producción; y Mikeldi Uribe-Etxebarria en la gestión y administración. Este año cuentan con la colaboración del Gobierno de Navarra, que se ha sumado al grupo de organizadores. Desde los inicios colaboran el Ayuntamiento de Pamplona, Caja Laboral y las asociaciones y agentes impulsores de la cultura en euskera de la ciudad, aquellos que “conocen la realidad y el contexto cultural de Iruña”.
Nuevas narrativas y artistas locales
El festival mantendrá el formato inicial con el que despegó el año pasado: aunar más de una disciplina en una misma actividad y fomentar la multidisciplinariedad. “Vamos a poner la mirada en el entorno digital y físico, en las narrativas y formas nuevas de contar las cosas”, explica Amaia Ocerin. De este modo, buscarán en la ciudad “el espacio que mejor se adecúe a cada propuesta”.
A su vez, Ocerin relata que no es fácil convertir Iruñaldia en una programación cultural asentada en Pamplona: “En estas ciudades los espacios son limitados y estamos trabajando para tener poco a poco más presencia, para convertirnos de alguna forma en referentes y que se tenga en cuenta que la segunda semana de noviembre habrá una expresión de cultura contemporánea vasca”. Así, Iruñaldia trabaja para desarrollar su propia marca y afianzar una base en la ciudad, para tener más alcance y gozar de mayor presencia. En una palabra: “distinguirse”.
Otra de las características que diferencian a Iruñaldia es que siempre intentan “que las y los creadores locales tengan su lugar, que siempre haya alguien cercano”. Ocerin celebra que, gracias al Festival Loraldia, cuentan con una relación “muy estrecha” con artistas de nuestro entorno: “Les hace mucha ilusión trabajar con Loraldia porque saben que se les va a respetar, que van a contar con recursos de alto nivel y que trabajamos con profesionalidad”. Esa confianza se refleja en que, a día de hoy, Ocerin destaca que cada vez hay más artistas que ofrecen o proponen sus proyectos para el festival: “Cuando dimos a conocer que llegábamos a Iruña, recibimos gran ilusión y emoción”.
Transmitir la cercanía al euskera
En la edición de 2024, la organización de Iruñaldia recibió un feedback de lo más alentador: “Viendo que fue un éxito en todos los aspectos (público, asociaciones, administración, autoridades y la propia organización) y que la valoración fue muy positiva, nos pusimos manos a la obra para organizarlo este año también”. Ocerin afirma que el festival suscitó “un interés muy grande” y que arrancaron con mucha ilusión, pero también con mucha prudencia: “En Pamplona no es habitual una propuesta de este estilo, que cubra una semana entera y ofrezca varias actividades todos los días, y mucho menos en euskera”.
Es por eso que llegaron a Iruñaldia “con esperanza e ilusión” y se encontraron desde el primer día con un público muy “motivado” que agotó las entradas, empezó a generar movimiento en la ciudad y ayudó a que todo fuera sobre ruedas.
En esta segunda edición se redondea la programación para llegar a públicos diferentes, alcanzar espacios variados y tratar diversas disciplinas. “Queremos darle un sentido a todo, que haya diversidad”, explica Ocerin, ya que uno de los objetivos es también atraer el público no euskaldún: “Las propuestas como danza o música son muy adecuadas porque no están estrechamente relacionadas con la necesidad de dominar el idioma, pero sí ayudan a transmitir esa cercanía a nuestra cultura a través de las emociones”.
▶ EUSKAL KULTURA IRUÑEKO KALEETAN ZEHAR
Iruñaldiaren bigarren edizioa aurtengo azaroan ailegatuko da hirira bi helburu nagusirekin: alde batetik, euskal kulturaren inguruko iruditeria kolektiboa berritzea eta aberastea, ohiko elementu tradizionalak alde batera utziz eta proposamen berriak eta gaurkotuak eskainiz; eta bestetik, euskal kulturari plaza ematea eta profesionalizatzea. Eta horren alde lanean ari dira Iruñaldiaren antolatzaileak: Nafarroako Gobernua, Iruñako Udala, Laboral Kutxa eta euskal kulturarekin harremana duten hainbat eragile eta elkarte. Azaroaren 9tik 15era egingo den jaialdian, narratiba berriak, dantza, musika, antzerkia, gastronomia, ikus-entzunezkoak, performance eta esperientzia digitalak uztartuko dira publiko anitzera zuzendutako 11 proposamenetan eta 9 espazioetan. Orain arte interes handia eta balorazio positiboa lortu dituen jaialdi honek tokiko eta inguruko artista eskukada bat bilduko du Iruñan, hiriko txoko guztietara euskal kultura zabaltzeko prest.
